La diferencia entre garantizar el éxito y crecimiento de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) o condenarlas al fracaso se basa en la implementación de un sistema efectivo de cobranza.
De acuerdo a la Asociación de Emprendedores de México (ASEM), una de cada tres empresas termina quebrando debido a deficiencias en su gestión administrativa y financiera, lo que está directamente ligado a no contar con un sistema de cobranza efectivo y esto termina limitando su liquidez.
Hoy en día la mayoría de las pymes cuentan con personal y/o herramientas para realizar labor de cobranza, pero el proceso sigue plagado de retrasos, descontrol y errores, lo que termina dificultando la obtención de recursos.
Alguno de los motivos porque muchas de las empresas aún no cuentan con tecnologías como los SaaS (Software as a Service), es porque suelen tener un alto costo; sin embargo el avance de la tecnología y la creciente transformación digital ha impulsado el desarrollo de soluciones tecnológicas cada vez más accesibles; como por ejemplo: Yaydoo que ofrece un software intuitivo, flexible respecto a la cantidad de procesamientos y su implementación es sencilla y segura en el cumplimiento del tratamiento de la información