Las dificultades financieras en las pequeñas y medianas empresas, son uno de los principales factores que inhiben la inversión en ciberseguridad, una realidad que en México afecta al 40% de las pymes.
De acuerdo con Kaspersky, las pymes enfrentan dificultades para realizar inversiones que permitan mejorar la seguridad cibernética, incluso a sabiendas de la importancia de protegerse contra las amenazas.